Los photocall han pasado de ser una novedad y una idea ingeniosa con la que sorprender a estar presentes últimamente en casi todas las bodas que se celebran.
Pero no por ello, vamos a descartarlos, a mi me sigue pareciendo una idea muy divertida para animar a los invitados, pasar un rato genial y tener recuerdos desenfadados del día B.
Además, se pueden personalizar totalmente y podéis disfrutar de un photobooth único y especial.
Os dejo con algunas ideas:
Romántico, a la luz de velas y guirnaldas
Telas estampadas o pintadas a mano con mensajes ocultos, vuestro poema o canción favorita, vuestros votos, mensajes de cada uno de los invitados....
sencillas, pero preciosas
Un fondo lleno de pompones y rosetones de papel, súper colorido






























